Drogon Tsangpa Gyare Yeshe Dorje, el 1er Gyalwang Drukpa, nació en 1161 en Nyangto Shulay, provincia de Tsang, en el Tibet, rodeado de señales milagrosas y presagios auspiciosos. El joven Tsangpa Gyare creció y se convirtió en un maestro en Sutrayana y Tantrayana.
Cuando Tsangpa Gyare creció, se convirtió en discípulo de Lingchen Repa, dominando Mahamudra y Las Seis Yogas de Naropa. Por medio del perfeccionamiento del prana (energía) en los nadis (canales sutiles), y la práctica de la incandescencia interna (tummo), se volvió inmune a los extremos de frío y calor. Aún en las montañas nevadas solamente vestía una túnica de algodón blanco. Por esto fue conocido, como Milarepa, como un "repa", un yogui con túnica de algodón.

En uno de sus viajes en búsqueda de un lugar dónde establecer un gran centro monástico, Tsangpa Gyare y sus seguidores llegaron a Namgyi-phu, y entonces nueve dragones (más tarde se dijo que eran la manifestación de nueve mahasiddhas provenientes de India) se elevaron de la tierra y se remontaron sobre sus cabezas rugiendo como truenos, al tiempo que milagrosamente llovían flores.

De esta manera, el linaje se volvió conocido como El Linaje del Dragón (Druk significa "dragón" en tibetano). El monasterio que allí se estableció, Druk Sewa Jangchub Ling (El Lugar del Despertar del Mas Grande Linaje del Dragón), permaneció como el monasterio principal de la orden Drukpa por un largo tiempo, y el lugar se volvió conocido como "Nam Druk", que de manera literal significa "Dragón Celeste" en conmemoración de la aparición auspiciosa de los nueve dragones.

Gracias a sus logros espirituales, el 1er Gyalwang Drukpa se volvió conocido como Druk Tamchay Khyenpa, el Dragón Omnisciente, y de manera reverencial llamado "Je Drukpa" (Señor Amo de Dragones) o "Drukchen" (el Gran Dragón).

Tsangpa Gyare fue un maestro famoso a cuyas enseñanzas asistieron en ocasiones hasta 50,000 personas. Se describía que tenía 88,000 seguidores notables, de los cuales 28,000 eran yoguis iluminados. Su orden se volvió famosa por la pureza, simplicidad y ascetismo de sus seguidores y por la profundidad de sus enseñanzas espirituales.